La historia del Pazo

Lamentablemente la mayor parte de la historia del Pazo todavía no está muy clara. Sabemos que el escudo en la fachada del Alpendre es de la segunda mitad del siglo XVII, un hecho confirmado gracias al catedrático Florencio Rodríguez-Montero.

Según sus explicaciones el escudo muestra arriba a la izquierda dos cabras encaramadas en un roble, las armas de la familia Sotelo. En la parte derecha arriba se muestran dos lobos dentro de un barco en el agua, las armas de la familia Cadórnigas, una familia directamente relacionada con el Castelo de Maceda. Finalmente abajo se encuentran las tres fajas de la familia Rivera.

El escudo del portal de entrada al patio, aparentemente casi dos siglos más joven que el anteriormente mencionado, muestra en el centro las armas de los Feijoo, arriba a la izquierda las armas de los Novoa, arriba a la derecha las cinco cabezas sangrantes de lobo de los Mosquera, abajo a la izquierda los lagartos bajo losa de los Losada y por último abajo a la derecha las armas de los Salgado. Agradecemos estas informaciones al historiador Sr. D. Xosé Ricardo Rodríguez Pérez, aquí un enlace a la lista de sus publicaciones.

Sobre la capilla hemos encontrado, también gracias al Sr. Xosé Ricardo Rodríguez Pérez, un documento del año 1768 en que "Don Francisco Saavedra y Mosquera, Alcalde Mayor de la Jurisdicción de Maceda, como marido de Doña Luisa Feijoo Sotomayor solicita licencia para continuar la celebración del Santo Sacrificio en el pazo de Chaioso, con motivo de haber alargado dicha casa". Firman la solicitud Don Jacobo, Don Joseph, Don Bernardo, Don Francisco, Don Thomas, Don Teodoro, Don Phelipe, Don Clemente y Doña Juana Mosquera Feijoó Sotomaior, hermanos y vecinos de Chaioso, de San Pedro de Maceda, y Don Francisco Saavedra y Mosquera.

Otro dato curioso es que el Conde de Maceda, Alonso de Lanzós Andrade y Novoa, hijo de Aldonza de Nova, señora de Maceda, nacida 1540, que habitaba el castillo situado unos 400 metros por encima, hizo construir el pazo para un hijo ilegítimo, lo que añadiría unos 100 años más al Pazo. Y no vamos a olvidar la leyenda de que existe un túnel entre el pazo y el castillo, habitado por una serpiente gigante, cosa que hasta el día de hoy no hemos podido comprobar.

Las últimas personas que habitaron el pazo antes de que nosotros empezáramos la rehabilitación del edificio fueron Don Ramón Villarino de Saá y su esposa Doña Araceli Anta Novoa. Según Wikipedia y nuestra investigación Ramón Villariño de Saá fue redactor-jefe de El Eco Antelano (1911-1912). Al acabar su carrera de derecho en Madrid dio conferencias en el Ateneo de Madrid. Después volvió a Ourense donde ejerció el puesto de abogado del Estado y dirigió el entónces "El Diario de Orense" aparentemente colaborando entre otros también con "La Centuria" y "La Región". Durante la República formó parte del Comité Provincial de Acción Popular en Ourense y en las elecciones generales de 1936 fue elegido diputado por Ourense por la CEDA. Después de la Guerra civil, en la que -al contrario que otros- intercedió en favor de algunos vecinos, fue abogado del obispado de Ourense, donde falleció en el 1959.

En el 2006 compramos el Pazo con la idea de devolver al edificio su dignidad. Estaríamos encantados de darle la bienvenida para que pueda comprobar el resultado.